viernes, 30 de marzo de 2018



Capitulo I


LOS GANGLES

                  En un lugar no muy remoto llamado Galdamés, trabajan personas  que son de los alrededores y que se dedican a la vid, como el txakolí, a la ganadería, a las minas de hierro, ferrerías como La Olla y plantaciones de arbolado.
De la zona lo que más trabajan son las minas de hierro, de las cuales tienen una gran tradición. Un día excavando las rocas de la Tierra, encontraron una galería inmensa, en las cuales había pinturas rupestres y utensilios para la caza. Se encontraron también con unos pequeños y diminutos personajes de color naranja llamados Gangles.
Les preguntaron si habitaban en la cueva, y les contestaron que no, que habían entrado por una galería que solo la conocían ellos, y que era allí donde comían los hongos que tanto les gustan.
Los pequeños y diminutos personajes, dijeron a los humanos que cuidasen de la naturaleza y el entorno, pues sin ellos no  podrían vivir. Los Gangles sorprendidos, se dirigen a su poblado y hablan con los más sabios y les cuentan lo sucedido.
Estos personajes viven entre los claros de los montes, Pico de la Cruz y Alto de Galdamés y entre manantiales, como Barbadun de agua cristalina. Se distancian dos o tres kilómetros de poblado a poblado: La Aceña, San Esteban y Montellano. Sé organizan repartiendo las tareas: unos se dedican a recoger frutos, otros hongos y otras especias, y también, en cada casa se fabrican el  pan. Se reúnen una vez cada tres meses todos los habitantes de los poblados. Son dirigidos por un líder que se elige cada mes.
Los Gangles tienen mucho miedo a los humanos, porque contaminan los ríos como Barbadun y queman los montes, lugares esenciales para vivir estos pequeños y diminutos personajes. Entre todos los Gangles destacan los sabios, de avanzada edad, que son escuchados con gran entusiasmo por los más jóvenes. Los Gangles construyen sus propias casas, no viven debajo de los hongos, si no que los comen por su gran valor nutritivo, pues son vegetarianos.